Queridos internautas:
Yo empecé este blog como terapia para desahogarme, pero la verdad si no cuento la verdad… ¿qué de terapéutico tiene? Me ha costado más de un mes asimilarlo en mi cabeza, me ha costado mas de un mes decirlo en voz alta… me ha costado mas de un mes planteármelo hasta la noche del 3 al 4 de febrero de este año no estaba nada seguro… pero ahora puedo, por mala suerte decir “Estoy enamorado de Gabriel”.
La verdad me cuesta muchísimo escribir estas líneas, pero sabéis creo que me he enamorado de un chico. Lo peor es hetero, lo mejor me habla… Bueno afirmar lo segundo es decir demasiado… me saluda, me sonríe y poco más… Ahora mis pocos lectores que no comentáis… os digo la verdad, yo jamás me había fijado en Gaby… le había visto en la biblioteca del insti, en los pasillos, pero siempre había dicho un chico… Todo eso cambio un día, era una excursión, él y yo no estamos en el mismo curso pero compartimos una de las profesoras, y esta profesora nos llevo de excursión. Hasta este punto todo digamos que es normal… Nos estaban explicando un par de cosas en la excursión y la verdad yo más que observar a lo que me señalaban estaba mirando detrás, no sé por que él supongo, pensó que le estaba mirando y bueno… me dirigió una mirada. Yo ya estoy más que acostumbrado a mirada de gente que me mira con mala cara, que me mira como… “quita de ahí despojo humano”, o “qué haces mirándome gay”; pero no esperaba este tipo de mirada más bien era una mirada de “¿quieres algo?”. Tras esto no se porqué pero no pude dejar de mirarle durante toda la explicación. Cuando acabaron de explicar, una amiga, Gaby y yo éramos los únicos que seguíamos ahí, no se porqué pero yo no quería quitar la mirada de él. Pero mi amiga que es, ha sido y siempre será una chica muy impulsiva quería moverse; y yo no me veo capaz de hablar con él… Recorrimos los pasillos de aquel lugar, y yo no dejaba de pensar en aquel chico… Me arrepentía mucho de no haber hecho nada… no era la primera vez que me pasaba algo parecido; así que yo un chico gay, feo, sin suerte, y de lo más tímido posible hice justamente lo que siempre desee hacer… atreverme a luchar por un sueño…
Y dicho y hecho, estuve mirando a ver si le volvía a ver, pero no hubo suerte… Y de repente le vi, y sin más sin pensarlo dos veces hice por primera vez algo impulsivo de verdad; le dije a mi amiga acompáñame, y me dice no, si quieres hablar hablé solo... y cogí y solo recordé una canción muy cutre que el estribillo dice así “Caminante no hay camino, se hace camino al andar” y deje allí mismo toda mi timidez, y me acerque a aquel desconocido. Y le hable, fue extraño, el estaba observando un cuadro y solo se me ocurrió decirle “Hola, ¿qué ves en el cuadro?” tras una conversación un tanto atípica él se sabia mi nombre y yo el suyo…
Supongo que sería un tanto idiota explicar que desde ese mismo momento no deje de pensar en como me había atrevido ha hacer eso, supongo que me atrajo esa mirada, esa sonrisa… Desde el mismo momento en el que me subí en aquel autobús de vuelta a casa supe que el mini sueño se había acabado para siempre…
Yo en mi casa no hacia otra cosa que intentar negar en mi mente esa afirmación. Así que dije o lo hago ahora o siempre pensare que no me atreví, y que recordaría eso como lo que “pudo ser y no fue por mi culpa”. Así que sin nada mejor que hacer, me fui al día siguiente a clase y no le vi. En ningún lado. Al siguiente día fue muy similar pero con una diferencia, era viernes y no me iba a poder estar un fin de semana pensando en que al menos no lo había intentando, así que no se por que le hable con una patética excusa de una recogida de firmas, la cuál firmo amablemente. Pasó una semana, volvía a ser viernes, fui a mi penúltima clase y me puse a escribir mi nombre y debajo mi número de móvil, la semana pasada había utilizado una excusa muy ruin y rastrera, pero al menos ahora sabía que clase tenía las últimas dos horas del viernes. Así que instintivamente acabe mi clase de penúltima hora y subí, le vi salir de su clase pero yo no me atreví a moverme, así que bueno era ya ultima hora y sonó el timbre que finalizaba la clase de ultima hora y habría un fin de semana, un fin de semana amargo por pensar lo cobarde que podía haber sido habiendo escrito mi numero de móvil y ni atreverme ha hablarle… Tarde un poco más que los demás en salir de clase y me quede hablando con una de mis profesoras favoritas, y entonces de repente le vi salir de la clase de en frente, era mi ultima oportunidad. Así que me despedí rápidamente y baje las escaleras lo más rápido posible, y le llame “Gabriel, Gabriel” por las escaleras, le dije que si le apetecía quedar (estaba claro que la respuesta iba a ser no pero al menos no me reconcomería la culpa de no haber ni atrevido ha hablarle). Me puso una excusa un poco extraña, que si había quedado ya con gente que no veía hace mucho tiempo; así que rezando por que Cupido hiciera algo por ayudar a un cardo como yo me arme de valor y le solté “Bueno si quieres algo aquí tienes mi numero”, y se lo di.
Seguí andando dando por terminada la conversación y me quede hablando con unos chicos, entonces sentí que su melodiosa voz intentaba llamar mi atención, y me gire, era una conversación en la puerta del instituto, yo exactamente lo que le había pedido era hablar fuera del instituto pero no me refería a esto… De la conversación me acuerdo que me dijo cosas tipo como amigo lo que quieras, y cosas así pero lo que de verdad recuerdo con más claridad es “Me gustan las tías”; esa frase lleva resonando casi un mes en mi cabeza… En los momentos de mejor humor pienso “dice que le gustan las tías, pero no me ha dicho sí no le gustan los tíos” y en los de peor huimos pienso “esta claro que solo le gustan los tías”.
Después de esta conversación tendríamos conversaciones que supongo que para él no tendrían importancia, en ellas me ha hablado de sus sueños, de su pasado y para mi tiene mucha importancia la verdad…
El día 3 por la noche soñé con él, soñé que le acariciaba su cara… y le decía “Gaby, te amo” y digamos que el no decía ni si ni no pero al menos sonreía… Ya sé que los sueños, sueños son… Esa fue la primera noche que soñé con él la del 3 al 4; la de 4 al 5 volví a soñar; y la de ayer 5 a hoy viernes 6 otra vez… El contenido de los sueños siempre es distinto pero al fin y al cabo sale él…
A mi pesar sé que es hetero; pero por mi suerte a día de hoy al menos sé que estoy enamorado de Gaby.
Coyae.
Un gay que no debería de jugar con heterosexuales.
viernes, 6 de febrero de 2009
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